La ofensiva alcanzó una refinería y obligó a cerrar aeropuertos. Zelenski defendió la operación y Rusia advirtió que intensificará los bombardeos sobre territorio ucraniano.

La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a escalar con una ofensiva sin precedentes sobre Moscú. Ucrania lanzó este jueves el mayor ataque con drones contra la capital rusa en los últimos dos años, una operación que provocó incendios, obligó a suspender vuelos y generó nuevas amenazas de represalias por parte del Kremlin.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, defendió la ofensiva y aseguró que se trata de una respuesta a los recientes ataques rusos sobre Kiev. «Si arde Ucrania, su Moscú también arderá», afirmó el mandatario, quien consideró que es necesario que la población rusa sienta las consecuencias del conflicto impulsado por Vladimir Putin.
Drones sobre Moscú y daños en infraestructura clave
Según las autoridades rusas, varios drones impactaron en instalaciones de la capital y sus alrededores. Uno de los objetivos alcanzados fue una importante refinería de petróleo que abastece más de un tercio del combustible consumido en Moscú.
El alcalde de la ciudad, Serguéi Sobianin, calificó la ofensiva como un ataque «a gran escala». Testigos reportaron densas columnas de humo en la periferia sur de la capital, mientras que otro dron impactó sobre un edificio de departamentos en Zhukovski y restos de un aparato provocaron un incendio en un centro comercial cercano.
Las defensas antiaéreas rusas aseguraron haber derribado 180 drones que se dirigían hacia Moscú, mientras que el Ministerio de Defensa informó la intercepción de más de 500 aeronaves no tripuladas en distintas regiones del país.
Además, en la región de Rostov, otro ataque dejó una persona fallecida y dos heridos.
Aeropuertos cerrados y cientos de vuelos afectados
La ofensiva obligó a interrumpir las operaciones aéreas en Moscú durante varias horas. El aeropuerto internacional Sheremétievo, el principal de la capital rusa, debió evacuar pasajeros hacia sectores seguros antes de retomar gradualmente las actividades.
La situación provocó demoras y cancelaciones en cientos de vuelos, en una nueva muestra del impacto que los ataques con drones están teniendo sobre la vida cotidiana en Rusia.
Rusia amenaza con nuevos bombardeos
La respuesta del Kremlin no tardó en llegar. El canciller Serguéi Lavrov recordó que Putin ya había anunciado la realización de ataques masivos y periódicos contra objetivos en Ucrania y advirtió que esas operaciones continuarán.
En paralelo, Rusia lanzó durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves más de 200 drones y varios misiles balísticos sobre territorio ucraniano, según informó la Fuerza Aérea de ese país.
La guerra entra en una nueva fase
En los últimos meses, Ucrania incrementó los ataques contra refinerías e infraestructura energética rusa, a las que Zelenski denomina «sanciones de largo alcance». El objetivo es afectar recursos considerados estratégicos para el esfuerzo bélico de Moscú.
La ofensiva coincidió con una reunión que Vladimir Putin mantiene con líderes del sudeste asiático en la ciudad de Kazán y se produjo pocos días después de otro ataque ucraniano registrado durante el Foro Económico de San Petersburgo.
Mientras tanto, las negociaciones diplomáticas permanecen estancadas. Durante la reciente cumbre del G7 en Francia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a reclamar un acuerdo para poner fin al conflicto y aseguró que podría restablecer próximamente las sanciones sobre el petróleo ruso.
Fuente: Página 12.