La plaga, considerada una de las más destructivas para las palmeras a nivel mundial, mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. La medida estará vigente hasta fines de 2027 y busca fortalecer las acciones de prevención y detección temprana.

La preocupación por el avance del picudo rojo de las palmeras volvió a quedar reflejada en una nueva decisión sanitaria.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2027 el alerta fitosanitaria en todo el territorio argentino para prevenir el ingreso y la dispersión de esta peligrosa plaga.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 544/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, y constituye una continuidad de las acciones preventivas que el organismo viene desarrollando desde fines de 2024, cuando declaró por primera vez el estado de alerta tras la detección del insecto en Uruguay.
El objetivo es sostener y fortalecer los mecanismos de vigilancia, monitoreo y coordinación entre organismos nacionales, provinciales y municipales para evitar que el picudo rojo se establezca en el país.
EL PICUDO ROJO, UNA AMENAZA PARA LAS PALMERAS
El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) es considerado una de las plagas más dañinas para las palmeras en el mundo.
Su capacidad de reproducción y dispersión le permite atacar más de 35 especies, provocando graves daños estructurales que, en muchos casos, terminan con la muerte de los ejemplares afectados.
Por ese motivo, la normativa mantiene la obligación de informar al SENASA cualquier sospecha sobre la presencia del insecto, una herramienta clave para lograr una detección temprana y contener eventuales focos.
Actualmente, Argentina conserva el estatus fitosanitario de plaga cuarentenaria ausente para el picudo rojo, condición que resulta fundamental para proteger el patrimonio fitosanitario nacional y evitar pérdidas económicas y ambientales.
Fuente: InfoCampo