La aceleración de la inflación impactó en los ingresos en enero, mientras continúan la destrucción de empleo formal y el deterioro del gasto social.

El mercado laboral inició 2026 con señales de deterioro. El salario real del sector privado volvió a caer en enero y la jubilación mínima acumuló su séptimo retroceso consecutivo, en un contexto de inflación en alza y pérdida de empleo registrado.
Según un relevamiento de la consultora C-P, los salarios reales del sector privado retrocedieron 1,3% en enero, producto de aumentos nominales que no lograron compensar la aceleración de precios. El informe señaló que la paritaria de Comercio, que otorgó una suba en diciembre pero 0% en el primer trimestre de 2026, influyó en la desaceleración promedio de los convenios.
Datos del INDEC y del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) ya habían mostrado una pérdida sostenida de poder adquisitivo entre septiembre y diciembre.
Inflación en alza y salarios en retroceso
La inflación de enero se ubicó en 2,9%, el nivel más alto en diez meses, y las estimaciones privadas para febrero anticipan un registro cercano al 3%, impulsado por aumentos en tarifas, transporte y alimentos.
Desde la asunción de Javier Milei, los ingresos reales del sector privado acumulan una caída del 1,3%, mientras que los salarios estatales registran un retroceso del 16,9%, de acuerdo con estadísticas oficiales.
El investigador Luis Campos, del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, señaló que, medidos en dólares financieros (MEP), los salarios subieron 107% en dos años, lo que evidencia tensiones derivadas de la apreciación cambiaria y su impacto sobre la competitividad.
Economistas como Lucía Cirmi advirtieron además sobre los efectos que podría tener la reforma laboral en las negociaciones salariales, especialmente si se profundiza la modalidad de acuerdos por empresa.
Jubilaciones y gasto social en baja
El deterioro también alcanza a los haberes previsionales. La jubilación mínima —que percibe alrededor del 60% de los adultos mayores— perdió 4,8% en términos reales desde mediados de 2025, mientras que los ingresos medios-altos registraron una merma del 2,5% en el mismo período.
El gasto social inició 2026 con una nueva caída, incluyendo la Asignación Universal por Hijo (AUH), que había mostrado cierta recomposición meses atrás. Según el informe de C-P, esta prestación acumula una baja real del 35% desde el inicio de la actual gestión.
Crecimiento sin empleo suficiente
En paralelo, la dinámica del empleo formal no acompaña los datos de actividad económica difundidos por el INDEC. Los sectores que más crecieron —como el agro, la energía y la intermediación financiera— no compensaron la destrucción de puestos en la industria manufacturera y la construcción.
En estos últimos rubros se perdieron 126.400 empleos registrados en los primeros dos años de gestión. En contraste, los sectores considerados “ganadores” mostraron un saldo neto negativo de 3.200 puestos en el sector privado, con excepción del agro.
Además, aumentó la tasa de salida del mercado laboral y creció la proporción de despidos dentro de las bajas totales, que pasaron de representar el 13,6% al 18%, según el relevamiento citado.
Fuente: Ámbito.