Noelia recibió la eutanasia este jueves, casi dos años después de solicitarla, tras los recursos presentados por su padre.

Noelia por fin descansa en paz. La joven ha recibido la eutanasia la tarde de este jueves en el hospital de Sant Pere de Ribes (Barcelona). Ha tenido que esperar 601 días para ejercer su derecho a una muerte digna. El 2 de agosto de 2024 debía haberse aplicado la eutanasia, al contar con todos los requisitos y el aval unánime de la Comisión de Garantía y Evaluación de Catalunya. Pero el procedimiento se frenó in extremis cuando su padre, representado por la organización ultraconservadora Abogados Cristianos, presentó un recurso judicial para impedirlo. Ese sería el principio de un largo periplo judicial que alargó la espera y sufrimiento de Noelia, que sufría una paraplejía completa —que arrastraba dolor físico y psicológico—.
“Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir”, explicaba la propia Noelia esta semana en una entrevista en el programa Y ahora Sonsoles. En este reportaje explica que su vida nunca ha sido sencilla, la separación de sus padres cuando tenía 13 años y la desatención de estos la llevó a estar tutelada por la Generalitat durante un tiempo, pasando su adolescencia en casas de acogida. Además, la joven ha contado que fue víctima de tres abusos sexuales y que poco después de uno de estos episodios, en octubre de 2022, se arrojó desde un quinto piso, quedando parapléjica.
“No puedo más con esta familia. No puedo más con los dolores, con todo lo que me atormenta en la cabeza. Siempre me he sentido sola”, asegura, incluso “antes de pedir la eutanasia” cuando, subraya, ya veía su mundo “muy oscuro”. “No tenía ni metas ni objetivos. Y sigo sin tenerlos”.
Su eutanasia ha sido posible después de que su caso pasase por hasta cuatro tribunales españoles y uno europeo. El padre de la joven, representado por el colectivo Abogados Cristianos, ha agotado todas las vías legales para paralizar la muerte digna de Noelia. Este pasado enero, el Tribunal Constitucional rechazó la última vía nacional que le quedaba a Abogados Cristianos, después de que el caso pasara por la Comisión de Garantía y Evaluación de Catalunya, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya y el Tribunal Supremo. Todos estos órganos avalaron el derecho a morir de la joven. Desde ese momento, la autorización de la eutanasia quedó firme en España, lo que permitió a la Generalitat reactivar el proceso hace un mes y comenzar con los trámites. Al grupo ultra solo les quedaba una última vía, recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que también rechazó este martes la medida cautelar solicitada por su padre para frenar su eutanasia.
Noelia aseguraba que no entendía la postura de su padre porque no había estado presente en su vida. “Entiendo que es padre y no quiere perder a su hija pero él no me hace caso, nunca me llama ni escribe. ¿Para que me quiere viva? ¿Para tenerme en el hospital?“. Además, confesaba que lo que más le había dolido es que él “diga que todo lo que cuento, cuando hablo de mi sufrimiento, es mentira”.
Boicot ultra hasta el último instante
El desgaste judicial no terminó ahí. Abogados Cristianos ha mantenido su boicot ultra hasta el último minuto. Este jueves, tan solo unas horas antes de que se produjese la eutanasia, la justicia ha descartado de nuevo la petición de la organización de paralizar cautelarmente el proceso. Pedían que se detuviese y se le dispensara tratamiento psicológico y psiquiátrico hasta que haya sentencia firme en relación con la querella por prevaricación que presentó la asociación contra dos miembros de la comisión de la Generalitat que autorizó la muerte digna de la joven. Un día antes, ya habían intentado que Tribunal de Instancia de Barcelona frenase la eutanasia, también sin éxito.
La presidenta de la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente de Catalunya, Cristina Vallès, ha acusado este jueves a Abogados Cristianos de “alargar el sufrimiento” de Noelia y de “secuestrar sus derechos y su dignidad como persona”. “Sabían desde el principio que perderían y, aun así, han hecho pasar a Noelia por este larguísimo periplo de casi dos años hasta llegar a la alta instancia europea. Es indignante», ha asegurado Vallès, en declaraciones a EFE.
“Se han aprendido muchas cosas, pero a un precio altísimo. Se ha añadido más sufrimiento a la situación de Noelia, y sus derechos y su dignidad como persona han estado secuestrados dos años“, ha destacado.
Las fake news sobre su eutanasia
Una campaña que también se ha trasladado a las redes sociales, donde no han dejado de crecer las noticias falsas. Una de las más difundidas es que el caso de Noelia se trata de una eutanasia “por depresión”. Aunque es cierto que la joven presentaba “síntomas depresivos de forma crónica”, los informes clínicos descartan que padeciese un trastorno depresivo mayor que afectase su capacidad de decisión, según señala El País, que tuvo acceso a su historial médico. La joven solicitó la ayuda para morir debido a los dolores derivados de su paraplejia. En julio de 2024, el pleno de la Comisión de Garantía y Evaluación de Catalunya se la concedió por unanimidad, al considerar que cumplía los requisitos establecidos por la ley, al encontrarse en “una situación clínica no recuperable” que le causaba “dependencia grave, dolor y sufrimiento crónico e incapacitante”, afectando su autonomía y sus actividades diarias.
Además, tras la difusión de su entrevista, algunas cuentas de X han minimizado su dolor al ver las imágenes donde la joven era capaz de subir escaleras con esfuerzo y ayuda. Ella ha contado que no estaba “postrada en la cama”, pero también explicaba que dormir se le hacía difícil por el dolor que sufría en la espalda y las piernas. Según El País, la paraplejia completa le dejó una lesión medular completa nivel L3, alteración sensitiva por debajo del nivel de la lesión, dolor neuropático, intestino con incontinencia fecal, vejiga que precisa sondas cada seis horas y dependencia funcional asociada a los déficits, que implica “desplazamiento con silla de ruedas que puede propulsar con entornos adaptados” y “una capacidad de marcha precaria por interiores adaptados con caminadores y férulas”.
La ultraderecha también ha aprovechado el caso para difundir fake news contra la migración. El líder de Vox, Santiago Abascal, publicó en X: “Estoy muy afectado por esta noticia. El Estado le quita a una hija a sus padres. Los menas la violan. Y la solución que le da el Estado es suicidarla. La España de Sánchez es una película de terror». Unas afirmaciones que carecen de evidencia ya que Noelia nunca afirmó eso.
Según el relato de la joven, sufrió tres episodios de abuso. El primero ocurrió con un chico que fue su pareja durante cuatro años, quien una noche la agredió tras haber tomado ella pastillas para dormir. El segundo se produjo en una discoteca, donde “dos chicos intentaron abusar sexualmente” de ella, y el tercero, también en una discoteca, involucró a “tres chicos” que la agredieron simultáneamente.
El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, también ha apoyado el discurso de Abogados Cristianos, lamentando que “si la muerte provocada es la solución a los problemas, todo está permitido”. “Un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca”, señalaba en X.
Por su parte, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha defendido el derecho a la eutanasia después de que el diputado de Vox Carlos Flores asegurase en el Pleno de este jueves que la ley “va a ser utilizada para ejecutar a una muchacha de 25 años”. “Esta Presidencia retirará las palabras emitidas por el señor Flores, refiriéndose a una ejecución, por dignidad a la persona aludida y por respeto a un derecho a morir dignamente que aprobó esta Cámara hace casi cinco años”, ha señalado Armengol. Además, la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, también ha asegurado que respeta la voluntad de Noelia.
Un caso que desvela las grietas de la Ley de Eutanasia
El caso de Noelia ha puesto de relieve las “grietas” de la Ley de Eutanasia en España. La legislación es exigente, requiere mayoría de edad, capacidad de decisión y no prevé la intervención de terceros cuando la persona actúa de manera autónoma, como ocurrió en este caso. Por ello, la asociación Derecho a Morir Dignamente denuncia que los tribunales dejen abierta la posibilidad de que haya intervención de la familia para frenar la eutanasia, aún después de exista una sentencia donde avalen que la persona que la solicita cumple los requisitos que la ley exige para ello.
La ley no otorga a los familiares un poder de veto. Pueden ser informados si así lo decide el paciente y acompañarlo durante el proceso, pero nunca sustituir su voluntad. Tal como establece la normativa, el consentimiento debe ser “expreso, informado y libre” y solo puede otorgarlo el propio paciente o, en casos muy concretos, mediante un documento de instrucciones previas.
La asociación Derecho a Morir Dignamente reclama, además, una “modificación administrativa” que permita que casos como este se resuelvan con máxima celeridad, proponiendo “un plazo máximo de 20 días” para no prolongar el sufrimiento. En este sentido, el Parlament de Catalunya tramita una iniciativa conjunta de PSC, Junts, ERC, Comuns y CUP, con mayoría amplia en la cámara, para llevar al Congreso de los Diputados una reforma que acorte los plazos judiciales.
Una vez aprobada en la cámara catalana, la propuesta se remitirá al Congreso, donde se aprobó la ley hace casi cinco años. La iniciativa establece plazos máximos para cada etapa del proceso judicial relacionado con las comisiones de garantía y evaluación, que determinan en qué casos procede la eutanasia. El objetivo es que los recursos se resuelvan, como máximo, en un mes por parte del Tribunal Superior de Justicia competente, y que la resolución sea firme, admitiendo únicamente recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.
Fuente: P12