El mercado no espera un dólar a $1.800 este año, pero no lo descarta para las elecciones 2027

Economistas consideran poco probable que el tipo de cambio alcance ese valor antes de fin de año. Las mayores presiones cambiarias se proyectan para el próximo ciclo electoral.

Las declaraciones del vocero presidencial, Adrián Ravier, sobre la posibilidad de que el dólar alcance los $1.800 «en los próximos meses» generaron repercusiones en el mercado financiero y obligaron al Gobierno nacional a aclarar que no existe un cambio en la estrategia cambiaria. Mientras tanto, la mayoría de los analistas descarta ese escenario para lo que resta del año, aunque considera que podría concretarse durante el proceso electoral de 2027.

Desde la Casa Rosada señalaron que la política cambiaria «no se toca» y buscaron restarle trascendencia a los dichos del funcionario, que había planteado como posible un dólar de entre $1.700 y $1.800, aunque descartó una devaluación brusca.

Qué proyecta el mercado para el dólar

Las expectativas de los especialistas se ubican por debajo de los valores mencionados por Ravier.

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta un tipo de cambio mayorista de $1.673 para diciembre y de aproximadamente $1.805 dentro de los próximos doce meses, lo que ubica ese nivel recién hacia mediados del próximo año.

En tanto, el cierre del último viernes mostró un escenario de estabilidad cambiaria: el dólar mayorista finalizó en $1.497, mientras que la cotización del Banco Nación cerró en $1.520.

Los economistas descartan una suba abrupta

Para el economista Gustavo Ber, el Gobierno continuará priorizando la desaceleración de la inflación, por lo que estima que el tipo de cambio evolucionará a un ritmo similar al de los precios.

Su proyección ubica al dólar en torno a los $1.650 para diciembre, mientras que considera que los $1.800 recién podrían alcanzarse durante el próximo año.

En la misma línea, Aldo Abraham, director ejecutivo de Libertad y Progreso, sostuvo que las declaraciones del vocero presidencial fueron sobredimensionadas y que, si bien ningún escenario puede descartarse completamente, la probabilidad de llegar a ese valor antes de fin de año es «muy baja».

El economista agregó que un aumento del tipo de cambio no necesariamente implica un rebrote inflacionario, ya que el impacto sobre los precios dependerá de si la depreciación responde a una pérdida de valor del peso o al fortalecimiento del dólar a nivel internacional.

El impacto sobre la inflación

Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, consideró que el principal problema fue comunicacional y señaló que el contexto financiero actual favorece una evolución moderada del dólar.

Según su análisis, el ingreso de divisas, la mejora en la calificación crediticia y el programa financiero presentado por el Gobierno permiten proyectar un tipo de cambio más cercano a $1.700 que a $1.800 hacia fin de año.

Además, sostuvo que, en caso de producirse una suba más pronunciada durante 2027, el traslado a precios sería menor que en otros períodos debido al bajo nivel de consumo y a una economía menos indexada.

Por su parte, el analista financiero Christian Buteler remarcó que la velocidad del ajuste resulta más importante que el valor nominal del dólar.

Explicó que un salto hasta $1.800 en apenas dos meses implicaría una presión significativa sobre la inflación, mientras que alcanzar ese nivel dentro de diez o doce meses sería consistente con una inflación mensual cercana al 2% y no representaría un cambio abrupto.

Las elecciones de 2027, en el horizonte

Uno de los escenarios que concentra mayor consenso entre los analistas es que las mayores presiones cambiarias podrían aparecer durante el año electoral.

Federico Machado, de la consultora LZZ Macro y Finanzas, considera prácticamente imposible que el dólar llegue a $1.800 durante este año y atribuye esa previsión al fuerte ingreso de divisas por exportaciones, la liquidación de la cosecha y el desempeño del sector energético.

Sin embargo, advirtió que el contexto podría modificarse durante 2027, cuando históricamente aumenta la demanda de cobertura en dólares por la incertidumbre política que generan las elecciones presidenciales.

En ese escenario, señaló que una suba sostenida del tipo de cambio podría afectar el proceso de desinflación, ya que los bienes transables volverían a reflejar el movimiento del dólar en sus precios.

Reservas y financiamiento, los principales respaldos

Los fundamentos macroeconómicos continúan siendo uno de los principales argumentos de quienes descartan un salto cambiario en el corto plazo.

Según estimaciones privadas, el Banco Central acumula compras por US$12.766 millones en lo que va del año, lo que permitió incrementar las reservas brutas en casi US$7.600 millones y cumplir anticipadamente la meta anual de acumulación de reservas comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

A esto se suma el programa financiero diseñado por el Ministerio de Economía, que cubre gran parte de las necesidades de financiamiento mediante colocaciones de deuda en el mercado local y préstamos de organismos internacionales.

En ese contexto, el consenso del mercado continúa apuntando a un escenario de estabilidad cambiaria durante los próximos meses, mientras las expectativas de un dólar cercano a los $1.800 quedan, por ahora, asociadas al próximo ciclo electoral.

Fuente: Ámbito.

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