El relevamiento de la UBA, la Fundación Participar y Arqueos muestra que el aumento de los costos modificó los hábitos de atención y trasladó demanda hacia las obras sociales y el sistema público.

Más personas postergan consultas y dejan de comprar medicamentos
Un estudio realizado por la Carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, la Fundación Participar y Arqueos analizó el impacto de la crisis económica nacional sobre el acceso a la salud y el sistema sanitario de la provincia de Buenos Aires.
El relevamiento señala que el deterioro de los ingresos, el aumento de las cuotas de las empresas de medicina prepaga y las dificultades para acceder a distintas prestaciones están modificando las estrategias de cuidado de las familias.
El 56,6% de las personas encuestadas afirmó haber cambiado algún hábito de atención o cuidado debido al aumento de los costos. Entre ellas, el 24,1% postergó consultas médicas y el 18,1% dejó de comprar algún medicamento.
Además, el 30,2% manifestó haberse endeudado por motivos vinculados con la salud durante el actual contexto económico.
“La crisis económica no sólo afecta el bolsillo: empieza a modificar la manera en que las personas cuidan su salud”, explicó Melina Alcaraz, socióloga y coordinadora del estudio.
El 72,3% considera que el Estado debe garantizar la cobertura
Uno de los principales resultados del informe es que el 72,3% de los encuestados considera que el Estado debe garantizar la cobertura sanitaria.
Entre los habitantes de la provincia de Buenos Aires, el Gobierno bonaerense aparece como el principal responsable de brindar esa cobertura, mientras que apenas el 12,4% se inclina por un sistema privado.
El dato profundiza una tendencia registrada en 2025, cuando el 69% consideraba que la salud debía ser financiada y garantizada por el Estado y el 24% prefería un esquema privado.
El estudio también indica que el 51,3% conoce personas que dejaron de pagar una empresa de medicina prepaga y pasaron a atenderse mediante una obra social o el sistema público.
Para los investigadores, esto demuestra que la necesidad de atención no desaparece cuando las familias pierden capacidad de pago, sino que se desplaza hacia las coberturas solidarias y estatales.
IOMA registró un aumento de la demanda
La mayor presión sobre las obras sociales también aparece reflejada en los datos administrativos del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA).
Durante el primer trimestre de 2026, la obra social provincial registró un incremento del 10% en la demanda de servicios médicos y medicamentos.
Entre los 7.533 afiliados identificados que trasladaron consumos desde otras coberturas, el 70% provenía de PAMI, el 22% de empresas de medicina prepaga y el 8% de otras obras sociales.
Los grupos focales realizados para la investigación también identificaron casos de personas mayores con PAMI e IOMA que recurren a la obra social provincial para acceder a estudios, medicamentos o especialistas cuando no encuentran respuesta en la cobertura nacional.
“La necesidad de atención no desaparece porque una persona deje de poder pagar una prepaga o porque otra cobertura no le dé respuesta. Lo que vemos es un desplazamiento de esa demanda hacia el sistema solidario y público”, sostuvo Alcaraz.
Reclamos por turnos, medicamentos y especialistas
En relación con IOMA, los principales reclamos relevados están vinculados con los tiempos de espera para conseguir turnos, el acceso a medicamentos, la disponibilidad de especialistas y las desigualdades territoriales en la atención.
Sin embargo, el informe también detecta una creciente valoración de la obra social provincial como garantía de acceso a la salud, especialmente frente al encarecimiento de las alternativas privadas y en prestaciones de alta complejidad o elevado costo.
“En este contexto, IOMA empieza a ser valorado como un reaseguro. Frente al encarecimiento de las prepagas y las dificultades que atraviesan otras coberturas, contar con una obra social que garantice el acceso a la salud adquiere un valor cada vez mayor para sus usuarios”, afirmó la coordinadora del estudio.
La falta de recursos nacionales suma presión al sistema provincial
El relevamiento señala que el 48,5% de los encuestados considera que la falta de recursos nacionales afecta mucho al sistema público de salud bonaerense.
A su vez, más de la mitad manifestó desconfianza respecto de la capacidad del Gobierno nacional para mejorar el sistema público sanitario.
Los autores describen un efecto en cascada: la reducción de recursos nacionales se combina con una crisis económica que dificulta sostener las coberturas privadas y aumenta la presión sobre las provincias, las obras sociales y las familias.
“Cuando Nación se retira, el paciente no desaparece. Sigue necesitando una consulta, un medicamento o un tratamiento. Y esa necesidad termina siendo absorbida por las provincias, las obras sociales o por el bolsillo de las propias familias”, concluyó Alcaraz.
En ese escenario, el estudio advierte que IOMA y el sistema público bonaerense adquieren un papel cada vez más relevante como redes de protección social frente al deterioro de los ingresos y las dificultades para sostener la atención privada.
Fuente: Labuenainfo.