El acuerdo contempla productos por unos US$30.000 millones de cada lado. Más del 90% de las mercancías incluidas quedarán exentas de los aranceles adicionales impuestos durante la disputa comercial.

China y Estados Unidos acordaron reducir los aranceles sobre determinados productos por un valor aproximado de US$60.000 millones, unos US$30.000 millones por cada país, según los detalles difundidos este lunes por Beijing.
La medida contempla una amplia variedad de bienes, entre ellos juguetes y electrodomésticos chinos, así como carne, cereales, carbón y equipamiento médico estadounidense. El acuerdo representa uno de los principales resultados de la octava ronda de consultas económicas y comerciales entre ambas potencias.
Más del 90% de los productos quedarán sin aranceles adicionales
Las negociaciones se desarrollaron entre el 20 y el 23 de septiembre en Nueva York y Washington, antes de una reunión prevista en la capital estadounidense entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump.
El Ministerio de Comercio de China informó que más del 90% de los productos incluidos en el paquete anunciado quedarán libres de los aranceles adicionales impuestos mutuamente.
Una vez que ambos países completen sus respectivos procedimientos internos, esos productos pasarán a tributar únicamente bajo el nivel de “nación más favorecida”, según explicó Beijing.
La reducción de los gravámenes se produce en un contexto de negociaciones destinadas a disminuir las tensiones comerciales entre las dos mayores economías del mundo.
La polémica por una supuesta oferta de armas de Estados Unidos
El anuncio comercial coincidió con una controversia generada por declaraciones del embajador estadounidense en China, David Perdue.
En una entrevista, Perdue afirmó que el presidente Donald Trump le habría preguntado a Xi Jinping si Beijing estaría interesado en comprar armas estadounidenses. Sin embargo, el Departamento de Estado descartó inmediatamente esa posibilidad y recordó que la legislación estadounidense prohíbe la venta de armas a China.
Perdue no precisó cuándo Trump habría planteado esa cuestión ni cuál fue la respuesta del mandatario chino.
Posteriormente, distintos medios citaron a fuentes anónimas del Departamento de Estado que señalaron que la legislación estadounidense impide la venta de armas a Beijing y que no existe ninguna oferta ni un plan para vender armamento a China.
La relación militar entre Washington y Beijing
De acuerdo con el diario hongkonés South China Morning Post, Estados Unidos no vende armas convencionales a Beijing desde hace más de tres décadas.
Durante ese período, Washington habría orientado buena parte de su estrategia militar hacia la disuasión de las capacidades del Ejército chino, en lugar de desarrollar una relación basada en el suministro de armamento.
La situación contrasta con la política estadounidense respecto de Taiwán, la isla autogobernada cuya soberanía reclama China.
Taiwán, en el centro de las tensiones entre las potencias
Estados Unidos mantiene bloqueado un paquete de armamento defensivo para Taiwán valuado en US$14.000 millones, considerado una herramienta de negociación en el marco de las relaciones entre Washington, Beijing y Taipei.
La cuestión taiwanesa constituye uno de los principales puntos de tensión entre China y Estados Unidos.
Desde hace más de siete décadas, Washington mantiene una posición particular frente a la disputa. Estados Unidos es el principal proveedor de armas de Taiwán y, aunque no mantiene vínculos diplomáticos formales con la isla, podría intervenir en su defensa ante un eventual conflicto militar con Beijing.
Fuente: Página 12.