Cáncer de mama: la detección temprana permite superar el 90% de curación

En Argentina se diagnostican más de 20.000 casos por año. Los controles mamográficos, los avances médicos y el acceso oportuno a los tratamientos mejoran el pronóstico. La Provincia de Buenos Aires actualizó sus recomendaciones y anunció nuevas medidas para agilizar la atención.

El cáncer de mama es la enfermedad oncológica más frecuente entre las mujeres en Argentina, con más de 20.000 nuevos casos por año. Sin embargo, la detección temprana y los avances en los tratamientos permiten alcanzar posibilidades de curación superiores al 90% en determinados estadios iniciales, según especialistas en mastología y oncología.

De acuerdo con las estimaciones oficiales, durante 2024 se registraron 20.750 nuevos diagnósticos y 5.912 muertes por esta enfermedad en el país. Aunque continúa siendo una de las principales causas de mortalidad oncológica femenina, la tasa de mortalidad disminuyó un 14% entre 2014 y 2024, al pasar de 17,76 a 15,36 fallecimientos por cada 100.000 mujeres, según datos del Ministerio de Salud de la Nación.

El cáncer de mama representa aproximadamente el 30% de los tumores malignos diagnosticados en mujeres y el 83% de las defunciones corresponde a pacientes mayores de 50 años. En este escenario, los controles periódicos y la consulta médica oportuna son herramientas fundamentales para detectar lesiones antes de que provoquen síntomas.

Por qué la detección temprana es clave

El diagnóstico en etapas iniciales aumenta las posibilidades de recuperación y puede permitir tratamientos menos invasivos. Nicolás Farah, especialista del servicio de Ginecología y Mastología del Hospital Alemán, explicó que “con un diagnóstico precoz, la curación alcanza el 90% en tumores de mama menores a 1 cm”.

En la misma línea, Sebastián Alba Posse, cirujano oncológico del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, sostuvo que “9 de cada 10 pacientes diagnosticados en etapas tempranas tienen chance de curación”.

La identificación de tumores pequeños permite planificar tratamientos de acuerdo con las características de cada caso y, en determinadas situaciones, reducir la extensión de las intervenciones quirúrgicas.

Además, la detección temprana puede facilitar la conservación del tejido mamario y disminuir la necesidad de tratamientos más agresivos. Por eso, los especialistas destacan la importancia de no esperar a la aparición de síntomas para consultar por los controles correspondientes a cada edad y nivel de riesgo.

Mamografías: desde qué edad se recomiendan los controles

La mamografía es el principal método de detección temprana del cáncer de mama, ya que permite identificar alteraciones que todavía no producen síntomas y que pueden pasar inadvertidas durante la palpación.

En Argentina existen diferencias entre las recomendaciones de los organismos sanitarios. El Instituto Nacional del Cáncer aconseja realizar mamografías periódicas entre los 50 y los 69 años en mujeres sin síntomas ni antecedentes que impliquen un riesgo elevado. Por su parte, la Sociedad Argentina de Mastología recomienda comenzar con controles anuales a partir de los 40 años.

En la provincia de Buenos Aires, las recomendaciones se modificaron en 2025 para adelantar de los 50 a los 40 años el inicio de las mamografías. El esquema provincial contempla controles cada dos años hasta los 75 años, de acuerdo con la evaluación médica individual.

Marina Pifano, directora del Instituto Provincial del Cáncer, señaló que una proporción importante de los diagnósticos y tratamientos corresponde a mujeres menores de 50 años. Los registros provinciales de pacientes atendidas entre 2021 y 2024 muestran que aproximadamente un tercio de quienes recibieron determinados tratamientos oncológicos tenía entre 40 y 49 años.

La edad de inicio y la frecuencia de los controles deben evaluarse según las recomendaciones vigentes, los antecedentes personales y familiares y las características de cada paciente.

En mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama, mutaciones genéticas hereditarias u otros factores de riesgo, los controles pueden comenzar antes de los 40 años. En esos casos, los equipos médicos pueden indicar estudios complementarios, como ecografías mamarias o resonancias magnéticas.

Los avances médicos permiten tratamientos más personalizados

En los últimos años, el abordaje del cáncer de mama incorporó técnicas quirúrgicas conservadoras, medicamentos dirigidos a características específicas de los tumores y nuevas herramientas de diagnóstico.

La elección del tratamiento depende de distintos factores, entre ellos el tamaño y la extensión de la lesión, la presencia de receptores hormonales y otras características biológicas. A partir de esa evaluación, los equipos médicos pueden combinar cirugía, radioterapia, quimioterapia, hormonoterapia, inmunoterapia y tratamientos dirigidos.

Según explicó Alba Posse, los avances permiten personalizar las intervenciones y evitar procedimientos innecesariamente agresivos. En determinados casos, detectar tumores pequeños posibilita conservar una mayor proporción del tejido mamario y reducir la extensión de la cirugía.

La evolución de estas herramientas también permite adaptar las estrategias terapéuticas a las necesidades de cada paciente, con el objetivo de mejorar los resultados y reducir los efectos adversos.

La Provincia incorporó nuevos criterios para mamografías con contraste

En el marco de las medidas para mejorar la detección y el tratamiento de la enfermedad, el Ministerio de Salud bonaerense anunció este lunes 19 de octubre de 2026 la incorporación de nuevos criterios para utilizar mamografías con contraste.

Esta técnica permite obtener información adicional sobre determinadas lesiones y puede utilizarse como alternativa a la resonancia magnética en pacientes seleccionadas, de acuerdo con la indicación médica.

Desde el Instituto Provincial del Cáncer señalaron que “la mamografía con contraste puede ser un método utilizado para algunas indicaciones en forma similar a la resonancia, lo que deriva en un aumento del acceso a la salud de la población”.

La Provincia también anunció medidas para ampliar los horarios de atención, facilitar el acceso a biopsias y agilizar los circuitos de diagnóstico y tratamiento. El objetivo es reducir los tiempos entre la detección de una lesión sospechosa y el inicio de la atención oncológica.

Estas iniciativas apuntan a mejorar el acceso a los estudios y tratamientos, especialmente para quienes necesitan completar distintas etapas diagnósticas antes de comenzar una terapia.

Controles periódicos y acceso al tratamiento

La disminución de la mortalidad registrada durante la última década y los avances terapéuticos muestran la importancia de fortalecer las estrategias de detección temprana y garantizar el acceso oportuno a la atención.

Si bien las recomendaciones varían según la edad y los factores de riesgo, la consulta con profesionales de la salud permite definir qué controles corresponden en cada caso. Ante la aparición de cambios en las mamas, como bultos, alteraciones en la piel o el pezón y secreciones inusuales, es importante realizar una evaluación médica sin demoras.

La detección temprana no evita todos los casos de cáncer de mama, pero constituye una herramienta central para mejorar el pronóstico y ampliar las posibilidades de tratamientos eficaces y menos invasivos.

Fuente: El Día.

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