La menor faena, la retención de hacienda y la reducción del stock ganadero explican el aumento. Desde el sector estiman que el valor al consumidor podría subir hasta un 15% más.

El precio de la carne vacuna volvió al centro del debate público en Argentina tras una seguidilla de aumentos que impactan directamente en el bolsillo. Desde la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), su presidente Miguel Schiariti advirtió que el mercado comenzó el año con una dinámica atípica y que aún podrían registrarse nuevas subas.
Según explicó, la caída de la faena durante enero responde a que productores y feedloteros están reteniendo hacienda para aumentar el peso de los animales, en un contexto de buena disponibilidad de pasturas y precios firmes. “Debemos esperar de acá a marzo haya más aumentos del precio de la carne”, anticipó.
Menor stock y efectos del clima
El último informe de CICCRA señala que la sequía extrema que alcanzó su pico en 2023, seguida por inundaciones en 2024 y 2025, provocó una reducción del stock ganadero cercana al 6%, con la pérdida de más de 500.000 animales en tres años.
Estos fenómenos derivaron en ventas anticipadas de hacienda, deterioro en los índices de preñez y menor producción de terneros, generando una tendencia a la baja en la faena durante los últimos dos años.
El inicio de 2026 reflejó este escenario: se faenaron 1,014 millones de cabezas, 16,1% menos que en diciembre y 11,8% por debajo de enero de 2025. Como consecuencia, la producción de carne vacuna se redujo a 239 mil toneladas res con hueso, con una caída interanual del 10%.
La hacienda sube y los precios se trasladan al mostrador
Desde junio de 2025, el precio de la hacienda en pie acumula un incremento cercano al 60%, mientras que en términos interanuales el alza ronda el 73%, impulsada principalmente por novillos, novillitos y vaquillonas.

Aunque inicialmente el aumento encontró resistencia en las carnicerías, finalmente se trasladó al consumidor. En enero, mientras la inflación general fue del 2,8% y los alimentos subieron 5,5%, la carne registró un incremento del 4,4%.
En la comparación interanual, el aumento resulta aún más marcado: los cortes vacunos subieron 70,8%, duplicando la inflación general.

El asado lideró las subas con 74,2%, seguido por el cuadril (73,7%), la paleta (72,7%), la nalga (70,4%) y la carne picada común (62,7%). En contraste, el pollo entero aumentó 32,1%, lo que generó un abaratamiento relativo frente a la carne vacuna.
Un contexto que anticipa nuevas subas
Especialistas coinciden en que la menor oferta, la recomposición del rodeo y la retención de animales para engorde seguirán presionando los precios. A ello se suman factores estructurales como las pérdidas históricas del stock ganadero y las distorsiones generadas por intervenciones pasadas en el mercado.
Con este panorama, desde el sector estiman que los precios al consumidor aún podrían incrementarse hasta un 15% en los próximos meses, manteniendo la carne como uno de los productos más sensibles dentro de la canasta alimentaria.
Fuente: Infocampo.