Debate por la Ley de Etiquetado Frontal: especialistas proponen actualizarla sin eliminarla

Expertos en nutrición infantil plantean revisar los criterios técnicos para mejorar la información que reciben los consumidores.

El futuro de la Ley Nacional de Etiquetado Frontal de Alimentos (27.642) volvió a instalarse en el centro del debate luego de que el Gobierno nacional impulsara un proyecto para derogarla. En ese contexto, especialistas en nutrición infantil agrupados en PROFENI (Profesionales Expertos en Nutrición Infantil) sostuvieron que la discusión no debería centrarse en eliminar el sistema de advertencias, sino en actualizarlo para ofrecer información más precisa y útil a los consumidores.

Los expertos consideran que la normativa puede perfeccionarse a partir de evidencia científica reciente, preservando el derecho de la población a acceder a información nutricional clara y comprensible al momento de elegir los alimentos.

Una revisión de la ley sin eliminar la información nutricional

Desde PROFENI señalaron que el etiquetado frontal constituye una herramienta valiosa para la salud pública, aunque advirtieron que el sistema vigente presenta aspectos que podrían generar mensajes confusos.

La doctora en Nutrición María Elena Torresani afirmó que el debate no debe plantearse entre mantener o eliminar los octógonos, sino en desarrollar un sistema que permita distinguir con mayor precisión las diferencias nutricionales entre los alimentos.

Los especialistas remarcaron que la Argentina enfrenta importantes desafíos en materia de alimentación, con más de seis de cada diez personas con sobrepeso u obesidad y una elevada prevalencia de déficits de hierro, calcio, vitamina D y fibra.

Qué aspectos proponen modificar

Uno de los principales cuestionamientos apunta al modelo de perfil de nutrientes utilizado por la Ley 27.642, basado en criterios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Según PROFENI, esos parámetros fueron diseñados para evaluar la calidad de la alimentación en su conjunto y no para calificar alimentos individuales.

Como consecuencia, sostienen que productos con perfiles nutricionales diferentes pueden recibir la misma cantidad de sellos de advertencia, dificultando que el consumidor identifique cuál representa una mejor opción.

Además, indicaron que el sistema actual puede desalentar la reformulación de alimentos, ya que en algunos casos una reducción de azúcares, sodio o grasas no modifica la cantidad de octógonos que debe exhibir el producto.

Una propuesta de «segunda generación»

Los integrantes de PROFENI propusieron avanzar hacia una actualización del sistema basada en cuatro ejes principales:

  • Mantener el derecho de los consumidores a contar con información nutricional frontal clara y visible.
  • Adoptar criterios técnicos basados en valores absolutos por cada 100 gramos o 100 mililitros, como ocurre en países como Brasil, Chile y Uruguay.
  • Diferenciar con mayor claridad los nutrientes propios de cada alimento de aquellos incorporados durante el proceso de elaboración.
  • Generar incentivos regulatorios que promuevan la reformulación gradual de los productos alimenticios.

También plantearon la necesidad de ampliar el acceso a la información nutricional de alimentos no envasados, como los que se comercializan en panaderías, restaurantes o heladerías, mediante herramientas como códigos QR.

El proyecto del Gobierno y la postura de la industria

Durante julio, el Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto para derogar la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable. La iniciativa sostiene que el sistema actual presenta limitaciones técnicas, regulatorias y operativas, además de plantear la necesidad de armonizar la normativa con el resto de los países del Mercosur.

La legislación vigente no solo establece los conocidos octógonos negros, sino también advertencias sobre edulcorantes y cafeína, restricciones para la publicidad dirigida a niños y limitaciones para la comercialización de determinados productos en entornos escolares.

La industria alimenticia, representada por la Confederación de Asociaciones de la Industria Alimenticia Argentina (COPAL), también manifestó su apoyo a una modificación del esquema actual. Entre sus principales cuestionamientos, sostiene que la metodología utilizada para calcular los nutrientes críticos puede generar distorsiones, al impedir diferenciar adecuadamente productos con composiciones nutricionales distintas.

Un debate abierto

Mientras el Congreso deberá definir el futuro de la ley, especialistas, autoridades sanitarias, legisladores e integrantes de la industria coinciden en que el acceso a información nutricional clara resulta un aspecto central para promover una alimentación saludable. La principal diferencia radica en cuál debe ser el sistema que permita alcanzar ese objetivo y cómo compatibilizar la protección de la salud pública con criterios técnicos actualizados.

Fuente: Infobae.

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