El titular de la Pastoral Social, Dante Braida, remarcó que en el país hay “sectores muy postergados” y que será necesario escuchar los mensajes del Sumo Pontífice. Sin embargo, Pettovello prefirió hacer oídos sordos y aseguró que desde el Vaticano “no tienen ninguna intención de dar ningún mensaje político”.

Mientras el Gobierno se esfuerza por relativizar el mensaje político que significa la visita del papa León XIV a la Argentina, la Iglesia católica volvió defender la “justicia social” que pregona el pontífice y sostuvo que el país “padece necesidades” para las cuales es necesaria “una democracia más participativa” que la actual.
El encargado de dejar claro que la llegada del sucesor de Jorge Bergoglio a la Argentina no está exenta de posicionamientos fue el titular de la Pastoral Social y obispo de La Rioja, Dante Braida, quien recalcó que en el país hay “sectores muy postergados que necesitan una mano más grande”.
“El Papa viene para todos los argentinos” y “habrá que escuchar” sus mensajes, dijo el religioso encargado de una de las áreas más sensibles del Episcopado. Sus dichos –con la elipsis propia de las expresiones obispales- no tuvieron como destinatario a nadie en particular pero recayeron en el modelo económico de Javier Milei, contra el cual la Iglesia viene renegando abiertamente desde hace tiempo.
La que salió a bajarle el precio a los efectos políticos que conllevará la visita papal a la Argentina fue la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. La funcionaria sostuvo “el Papa de ninguna manera va a venir a hacer ningún comentario de la política local”, y con ello intentó despegar al Gobierno de cualquier eventualidad que lo siente en el banquillo de los acusados.
En diálogo con Radio Mitre, la ministra aseguró que la Casa Rosada tiene “una relación buena y fluida” con los obispos argentinos y con disimulo intentó marcarles la cancha: “La Iglesia obviamente que va a hablar de los temas de la Iglesia, que tienen que ver con lo pastoral, la protección de los vulnerables y con la pobreza”.
Luego deslizó que durante los últimos días habló “tanto con gente de la Iglesia argentina como del Vaticano y no tienen ninguna intención de dar ningún mensaje político”.
Pero la cosa no parece ser tan así. Durante una charla con Radio 10, el obispo Braida puntualizó que León XIV encontrará un país “que padece necesidades y que busca el camino” hacia la unidad.
En sintonía con los largos cuestionamientos de la cúpula del Episcopado en relación al aumento de la pobreza, la desocupación y los recortes a sectores vulnerables, el riojano resaltó que cada vez hay más personas que recurren a distintas instituciones para cubrir necesidades como la alimentación.
Valoró la tarea de quienes trabajan solidariamente para asistirlas y, en este sentido, indicó que esa ayuda debe estar acompañada por herramientas que le permita a las personas participar activamente en la sociedad, porque “el desarrollo requiere de la promoción humana”, como por ejemplo el acceso al trabajo.
Además, afirmó que en el país es necesaria “una democracia más participativa que involucre a todos” y remarcó que también es preciso elaborar propuestas para superar los problemas del país. Al respecto, insistió con su expectativa por el mensaje que transmitirá el pontífice y convocó “a prepararse para escucharlo”.
Por su parte, Pettovello siguió en la suya. Dijo que los obispos argentinos “ya saben” que “de ninguna manera el Papa va a hacer ningún comentario de la política local”.
“Hacer cualquier interpretación política direccionada hacia un gobierno es no conocer el Vaticano y no conocer la labor y la responsabilidad que tiene el hombre más importante del mundo, que es el Papa”, enfatizó la funcionaria.
En este aspecto, la ministra dice la verdad: ningún Papa llega a un país para chocar de frente con el gobierno de turno. Pero lo que Pettovello omite es que el lenguaje con el que habla el Vaticano es con el de los gestos. Y la decisión de que León XIV llegue a un país donde el presidente denuesta la justicia social y prioriza la economía por sobre las necesidades básicas de la población, es todo un posicionamiento político.
El otro que salió a lavarle las ropas del Gobierno fue el vocero presidencial, Adrián Ravier. “El Gobierno nacional continúa trabajando de manera coordinada con la Santa Sede, la Nunciatura Apostólica y la Conferencia Episcopal Argentina para garantizar el adecuado desarrollo de una visita de especial trascendencia para nuestro país”, dijo.
Durante su conferencia de prensa de este mediodía, el mensajero informó que llegó al país el equipo de avanzada vaticana “para ultimar tareas” de protocolo, seguridad, logística y comunicación-
Ese grupo trabajará “conjuntamente con los organismos nacionales y jurisdiccionales del país” y en los próximos días realizará “recorridas técnicas y reuniones de coordinación” para “ultimar los detalles” con el Gobierno y el Episcopado argentino.
Fuente: P12