El Gobierno rubricó un Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco con Estados Unidos que impacta en la industria, los datos, las patentes y los recursos naturales, y generó críticas por la asimetría entre ambos países.

El Gobierno nacional firmó este jueves un Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco con los Estados Unidos, según confirmó el canciller Pablo Quirno en redes sociales. El convenio, que remite a los pactos de los años noventa, deberá ser refrendado por el Congreso y el Ejecutivo planea incluirlo en las sesiones extraordinarias.
El texto del documento, difundido en inglés, establece compromisos en materia de aranceles, comercio digital, patentes, recursos naturales y acceso a mercados, y fue presentado por la Casa Blanca como un hito que coloca a la Argentina entre un grupo selecto de países con acceso preferencial al mercado estadounidense.
Impacto en industria, soberanía y desarrollo
El acuerdo contempla la reducción o eliminación de aranceles, la apertura de sectores estratégicos y compromisos en materia de datos, propiedad intelectual, minería y agroindustria. Sin embargo, distintas fuentes advierten que el tratado restringe los márgenes de desarrollo nacional y profundiza la dependencia comercial con Estados Unidos.
La relación bilateral aparece marcada por una fuerte asimetría: mientras el PBI estadounidense superó los 30 billones de dólares en 2025, el argentino fue de 683.371 millones de dólares, lo que cuestiona la idea de reciprocidad en las obligaciones asumidas.
Desde la Cancillería, Quirno sostuvo que “Argentina dio una señal clara al mundo: somos un socio confiable, abierto al comercio y comprometido con reglas claras”, aunque sectores críticos advierten que la apertura comercial, en un contexto de disputa geopolítica entre Washington y Beijing, perjudica a la industria local y al empleo.
Aranceles, estándares y acceso preferencial
En materia de comercio, Argentina deberá eliminar licencias no automáticas, aceptar certificaciones técnicas estadounidenses e internacionales y reconocer estándares de seguridad y emisiones de EE.UU., incluyendo vehículos, dispositivos médicos y productos farmacéuticos aprobados por la FDA.
A cambio, Washington eliminaría aranceles para 1.675 productos argentinos, con la expectativa oficial de recuperar exportaciones por unos 1.013 millones de dólares.
Alineamiento geopolítico y disputa con China
El acuerdo incluye un capítulo de alineamiento en seguridad económica, donde Argentina se compromete a coordinar políticas con EE.UU. frente a prácticas “no de mercado”, en una referencia implícita a China.
En este marco, Argentina reducirá aranceles para cientos de posiciones arancelarias y promoverá cuotas para productos agrícolas, vehículos y carne provenientes de Estados Unidos.
En el plano agroindustrial, se permitirá el ingreso de ganado, porcinos y aves estadounidenses, mientras que EE.UU. habilitará un cupo preferencial para 100.000 toneladas de carne argentina, con un adicional de 80.000 toneladas en 2026.
Minería, datos y patentes bajo la lupa
El acuerdo también prioriza inversiones estadounidenses en minerales críticos, en el marco de la disputa global con China, que domina más del 90% de la capacidad de refinación mundial.
En comercio digital, Argentina reconocerá a EE.UU. como jurisdicción adecuada para la transferencia de datos y evitará restricciones a servicios digitales estadounidenses, además de reforzar la protección de patentes, especialmente en el sector farmacéutico.
Críticas por la asimetría del tratado
Especialistas en comercio internacional cuestionaron la desproporción de compromisos asumidos. La doctora Julieta Zelicovich señaló que el acuerdo contiene 113 obligaciones para Argentina y apenas 10 para EE.UU., calificándolo como un “acuerdo de sumisión comercial y económica”.
El debate ahora se trasladará al Congreso, donde se definirá si el país ratifica un tratado que, según sus críticos, reduce los márgenes de soberanía económica y consolida un alineamiento estratégico con Washington en detrimento de una política exterior más autónoma.
Fuente: Página 12.