El vocero presidencial reconoció que parte de lo recaudado por el Impuesto a los Combustibles no se destina a obras viales. Crecen las críticas por el deterioro de la infraestructura y la subejecución de recursos específicos.

El Gobierno nacional quedó en el centro de una nueva polémica luego de que el vocero presidencial, Adrián Ravier, admitiera que una parte de los fondos recaudados a través del Impuesto a los Combustibles (ITC), que deberían destinarse al mantenimiento de rutas, es utilizada por el Ministerio de Economía para sostener el equilibrio fiscal.
La declaración reavivó las críticas de gobernadores, intendentes y referentes de la oposición, quienes vienen denunciando la paralización de obras viales y el deterioro creciente de la red de rutas nacionales.
La admisión del Gobierno
Durante una entrevista con El Diario de La Pampa, Ravier fue consultado sobre el destino de los recursos que integran el Sistema Vial Integrado y reconoció que no puede precisar qué porcentaje de la recaudación efectivamente llega a las obras de infraestructura.
“Lo que no te puedo decir ahora es cuánto de lo que se recauda está yendo al mantenimiento de rutas, pero sin duda una parte de esos impuestos va a Vialidad y la otra parte lo dispone el Ministerio de Economía como parte de lograr el equilibrio fiscal de una situación muy compleja que heredamos”, sostuvo.
Las declaraciones implican el reconocimiento de que recursos generados por un impuesto con destino específico están siendo utilizados para otros objetivos fiscales, una práctica que ya había sido cuestionada por distintos sectores.
Críticas por el estado de las rutas
Tras conocerse las afirmaciones del vocero, el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, cuestionó duramente la decisión del Ejecutivo nacional.
“No es que no hay plata para las rutas, la plata está y decidieron que las rutas esperen”, afirmó el jefe comunal.
Las críticas se producen en un contexto de reclamos por el estado de las rutas nacionales y la reducción de la inversión en obras de mantenimiento, seguridad vial y mejoras de infraestructura.
Si bien Ravier defendió la gestión oficial al señalar que las rutas continúan recibiendo algún nivel de mantenimiento, evitó brindar cifras concretas sobre la ejecución de los fondos.
“Hoy las rutas se están manteniendo. Yo uso la Ruta 5 y si no hubiera mantenimiento en dos años y medio no estaría como está, estaría peor”, argumentó.
La denuncia sobre fondos inmovilizados
La polémica ya había sido planteada semanas atrás por el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, quien denunció que el Gobierno nacional retenía recursos destinados a obras viales mientras se profundizaba el deterioro de la infraestructura.
Posteriormente, una investigación publicada por el diario La Nación reveló que el Estado mantenía más de un billón de pesos provenientes del fideicomiso vial colocados en instrumentos financieros.
Según ese informe, durante los primeros dos años y medio de gestión de Javier Milei se recaudaron más de 1,5 billones de pesos para financiar obras viales, pero solo una cuarta parte de esos recursos habría sido aplicada efectivamente a ese destino.
El resto permanecía invertido en plazos fijos y títulos públicos, pese a que su finalidad original era financiar la conservación y mejora de la red vial nacional.
El debate sobre los recursos con destino específico
La controversia vuelve a poner en discusión el uso de los fondos provenientes de impuestos con asignación específica.
Mientras el Gobierno sostiene que la prioridad es mantener el equilibrio fiscal y reducir el déficit heredado, desde distintos sectores cuestionan que esa estrategia se realice a costa de postergar inversiones consideradas esenciales para la seguridad vial y el desarrollo productivo.
La situación adquiere especial relevancia en un país donde gran parte del transporte de pasajeros y cargas depende de la red de rutas nacionales, cuyo mantenimiento es clave para la conectividad y la actividad económica.
Fuente: Página 12.