A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, la administración de Javier Milei redujo los derechos de exportación para distintos productos agroindustriales y estableció un esquema de rebajas progresivas que se extenderá durante los próximos años.

El Gobierno nacional oficializó una nueva reducción de las retenciones para productos agroindustriales y definió un cronograma de disminución gradual de los derechos de exportación que se aplicará hasta fines de 2028. La medida quedó plasmada en el Decreto 423/2026, publicado en el Boletín Oficial, y alcanza a las cadenas de soja, maíz, trigo, cebada, sorgo, girasol y determinados biocombustibles.
Desde el Ejecutivo señalaron que el objetivo es mejorar la competitividad del sector, impulsar las exportaciones y avanzar de manera progresiva hacia la eliminación de un tributo que calificaron como «distorsivo».
Baja inmediata para trigo y cebada
La normativa establece un tratamiento diferenciado según el ciclo productivo de cada cultivo. En el caso de los cultivos de invierno, como trigo y cebada, la reducción comenzará a regir de manera inmediata.
La alícuota para ambos granos pasará del 7,5% al 5,5%, mientras que distintos productos industrializados derivados de estas cadenas, como harinas, sémolas, almidones y malta, quedarán alcanzados por derechos de exportación de entre el 1% y el 3,5%.
Según argumentó el Gobierno, la decisión busca acompañar el proceso de siembra y mejorar las condiciones económicas para los productores de cara a la nueva campaña.
La soja tendrá una reducción gradual
Uno de los principales cambios previstos por el decreto involucra a la soja, uno de los complejos exportadores más importantes del país.
La alícuota del poroto de soja disminuirá desde el 24% vigente en 2026 al 21% en diciembre de 2027 y llegará al 15% a partir de diciembre de 2028.
El cronograma también contempla reducciones progresivas para productos industrializados de la cadena, entre ellos aceites, harinas, pellets y otros derivados.
Cambios para maíz, sorgo y girasol
El maíz y el sorgo también quedaron incorporados al esquema de rebajas. Dependiendo de la posición arancelaria de cada producto, algunas exportaciones quedarán exentas del tributo y otras registrarán reducciones escalonadas.
En determinados casos, las retenciones pasarán del 8,5% actual al 7,5% durante 2027 y descenderán al 5,5% hacia finales de 2028.
Para la cadena del girasol se aplicará una lógica similar. Algunas variedades de semillas quedarán libres de derechos de exportación, mientras que aceites y derivados experimentarán bajas graduales hasta ubicarse entre el 1% y el 3% en los próximos años.
Beneficios para biocombustibles
La medida también incluye cambios para el sector de los biocombustibles.
El decreto fijó una alícuota del 0% para biodiéseles elaborados a partir de aceites de colza, cártamo, Brassica Carinata y Camelina Sativa, así como para otros combustibles que no contengan aceite de soja.
Por otra parte, los biodiéseles alcanzados por el tributo tendrán una reducción progresiva que llevará la alícuota del 21% actual al 18% en diciembre de 2027 y al 13% a fines de 2028.
El objetivo del Gobierno
En los fundamentos de la medida, el Gobierno destacó la importancia del complejo agroindustrial como generador de divisas, empleo y desarrollo regional.
Además, reiteró su postura crítica respecto de las retenciones, al considerar que constituyen un impuesto que afecta la competitividad de las exportaciones argentinas. En ese sentido, ratificó la intención de avanzar hacia una eliminación gradual de los derechos de exportación, aunque condicionada al cumplimiento de las metas fiscales.
La disposición comenzará a regir este 4 de junio y deberá ser remitida a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso para su tratamiento, tal como establece la legislación vigente para los decretos dictados en ejercicio de facultades delegadas.
Un esquema que se extenderá hasta 2028
El cronograma oficial prevé una reducción inmediata para los cultivos de invierno y una aplicación escalonada para los cultivos de verano, de modo que las rebajas entren en vigencia al momento de la comercialización de cada cosecha.
De esta manera, el Ejecutivo busca ofrecer previsibilidad al sector agropecuario y consolidar uno de los principales compromisos tributarios asumidos por la gestión de Javier Milei para los próximos años.
Fuente: Ámbito.