La venta de combustibles cayó en junio y acumuló una baja del 1,3% en el semestre

El consumo registró su quinto descenso interanual consecutivo pese a la estabilidad de los precios.

La venta de combustibles volvió a retroceder en junio y registró su segundo peor desempeño de 2026. Según datos difundidos por Surtidores, el consumo cayó un 2,9% en comparación con el mismo mes del año pasado y acumuló una baja del 1,3% durante el primer semestre, a pesar de las medidas implementadas por el Gobierno para contener el impacto del aumento del precio internacional del petróleo.

El informe señala que durante junio se comercializaron 1.331.423 metros cúbicos de combustibles, frente a los 1.371.462 metros cúbicos vendidos en igual período del año anterior, lo que representa la quinta caída interanual consecutiva.

El gasoil común encabezó las bajas

Entre los distintos tipos de combustibles, el mayor descenso correspondió al Gasoil G2, con una contracción del 8,9%. También disminuyeron las ventas de Nafta Súper, el combustible de mayor demanda, con una baja del 2%, y de Nafta Premium, que retrocedió un 1,5%.

La única excepción fue el Gasoil G3, que mostró un crecimiento interanual del 4%.

En la comparación con mayo, la demanda también se redujo un 3,1%, aunque desde Surtidores aclararon que junio contó con un día menos de comercialización.

Diferencias entre provincias y empresas

El comportamiento del mercado fue dispar según la región. Las mayores caídas interanuales se registraron en Salta (-11,3%), Formosa (-9,3%) y La Rioja (-8%).

En contrapartida, Neuquén lideró el crecimiento con un incremento del 7,7%, impulsado por la actividad vinculada a Vaca Muerta. También se observaron aumentos más moderados en Entre Ríos (+1,3%), Tierra del Fuego (+0,5%) y Mendoza (+0,4%).

En cuanto a las empresas, Shell registró una caída semestral del 4,9%, mientras que YPF logró incrementar sus ventas un 1,6%, consolidando una participación del 55,7% del mercado nacional. Detrás se ubicaron Shell, con el 22,3%, y Axion, con el 12%.

El «buffer» no alcanzó para sostener el consumo

El informe sostiene que la retracción del consumo no estuvo directamente vinculada a un fuerte aumento de precios, ya que el Gobierno aplicó el denominado «buffer» para amortiguar el impacto de la suba del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente y evitar traslados significativos a los surtidores.

De acuerdo con un análisis de la consultora 1816, esa estrategia permitió que los combustibles dejaran de ubicarse entre los más caros de la región en relación con el precio internacional del crudo, actualmente cercano a los 85 dólares por barril.

No obstante, el mismo estudio advierte que, si bien semanas atrás existía margen para una eventual reducción de los precios durante el segundo semestre, la reciente recuperación del valor del Brent disminuyó esa posibilidad y aleja un escenario de nuevas bajas que pudiera contribuir a la desaceleración de la inflación.

Fuente: Ámbito.

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