El presidente Rodrigo Paz anunció cambios en su equipo de ministros para intentar frenar la crisis política y social que atraviesa Bolivia. Además, expulsó a la embajadora colombiana tras las declaraciones de Gustavo Petro sobre la situación en el país.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este miércoles una reorganización de su gabinete de ministros en medio de la creciente ola de protestas que atraviesa el país y que ya lleva más de tres semanas de bloqueos, movilizaciones y reclamos contra su gobierno.
El mandatario, que asumió hace apenas seis meses, aseguró que los cambios buscarán incorporar a sectores sociales y darle mayor capacidad de diálogo a su administración, en un contexto marcado por la crisis económica más profunda de las últimas décadas en Bolivia.
“Tenemos que reordenar un gabinete que tiene que tener una capacidad de escucha”, afirmó Paz durante una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno de La Paz.
Protestas, bloqueos y crisis económica
Bolivia enfrenta una fuerte conflictividad social impulsada por movilizaciones de campesinos indígenas, mineros, obreros y transportistas, que reclaman soluciones económicas y exigen la renuncia del presidente.
Actualmente se registran al menos 44 puntos de bloqueo en distintas rutas del país, especialmente en los accesos a La Paz, situación que provocó problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos.
Ante ese escenario, el Gobierno debió implementar un puente aéreo desde Santa Cruz y Cochabamba para garantizar el ingreso de productos básicos a la capital política boliviana.
Además, las autoridades anunciaron la puesta en marcha de un “corredor humanitario” que implicará operativos policiales para liberar rutas y permitir el paso de cargamentos esenciales.
Pese a la tensión, este miércoles se desarrolló una jornada relativamente calma en La Paz, con una movilización pacífica encabezada por campesinos y transportistas.
Paz denuncia un intento de “golpe de Estado”
El Gobierno boliviano sostiene que las protestas forman parte de un intento de desestabilización promovido por sectores vinculados al expresidente Evo Morales.
“No voy a dialogar con vándalos”, remarcó Paz, aunque aseguró que mantiene abiertas las puertas al diálogo con quienes “respetan la democracia”.
El mandatario recibió además el respaldo explícito de Estados Unidos. El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, expresó en redes sociales que Washington no permitirá que “criminales y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente”.
La postura refuerza el alineamiento internacional de Paz con la administración de Donald Trump, en medio de un escenario regional cada vez más polarizado.
Bolivia expulsó a la embajadora de Colombia
En paralelo a la crisis interna, el Gobierno boliviano profundizó el conflicto diplomático con Colombia y decidió expulsar a la embajadora colombiana Elizabeth García.
La medida llegó luego de que el presidente colombiano, Gustavo Petro, calificara la situación boliviana como una “insurrección popular” y pidiera abrir un diálogo nacional.
La Cancillería boliviana acusó a Petro de cometer una “injerencia directa” en asuntos internos y sostuvo que la expulsión busca defender los principios de soberanía y no intervención.
Tras conocerse la decisión, Petro cuestionó duramente al gobierno de Paz y afirmó que “si por proponer un diálogo sacan a la embajadora, es porque se están pasando a extremismos”.
Además, el mandatario colombiano aseguró que en Bolivia “hay un pueblo en las calles al que están matando” y advirtió sobre el riesgo de “una masacre sobre la población boliviana”.
Crece la tensión regional
Rodrigo Paz respondió a las declaraciones de Petro y las calificó como “un ataque a la democracia boliviana”.
“El ataque de Petro es un ataque a la democracia boliviana, porque ha preferido su ideología por encima del respeto entre nuestras naciones”, sostuvo el presidente boliviano.
En la misma línea, el canciller Fernando Aramayo cuestionó que Colombia intente mediar en un conflicto interno y acusó a Petro de difundir “información falsa” sobre la situación en Bolivia.
Fuente: Página 12.