El Gobierno bonaerense transfirió más de $13.000 millones en el primer tramo del FEFIM, en medio de reclamos por mayor autonomía en el uso de los recursos.

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, concretó el primer desembolso del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM) y transfirió $13.010 millones a los 135 distritos bonaerenses, en una medida que busca oxigenar las finanzas locales en un contexto de fuerte presión económica.
El envío de fondos llega en un momento clave para los municipios, que atraviesan dificultades para sostener gastos corrientes y avanzar con obras, en medio de la caída de la recaudación y la reducción de transferencias desde Nación.
Cómo se distribuyeron los fondos
El monto fue asignado según el Coeficiente Único de Distribución (CUD), una fórmula que tiene en cuenta variables como población, capacidad tributaria y necesidades básicas, lo que determina que los distritos más grandes reciban una mayor porción.
Desde el Ministerio de Economía bonaerense, a cargo de Pablo López, destacaron que la medida se enmarca en un escenario fiscal complejo. “Aún en este contexto de extrema dificultad financiera, la Provincia cumple con sus obligaciones y trabaja en conjunto con los municipios”, señalaron.
Reclamos por mayor flexibilidad
Pese al alivio que implica el giro, intendentes de distintos espacios políticos insisten en que los fondos deberían ser de libre disponibilidad en su totalidad.
Actualmente, la normativa vigente establece que el 70% del dinero puede ser utilizado directamente por los municipios, mientras que el 30% restante queda afectado a programas provinciales ejecutados por distintas áreas.
En ese sentido, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, aclaró que el Ejecutivo no se opone a modificar ese esquema. “No tenemos problema en que el 100% se distribuya por CUD, pero eso lo tiene que definir la Legislatura”, sostuvo.
Un fondo clave para los distritos
El FEFIM se financia con el 8% de los recursos provenientes del endeudamiento autorizado por la Provincia y cuenta con una garantía mínima de $250.000 millones, que serán distribuidos en cinco tramos entre abril de 2026 y junio de 2027.
Según explicó Bianco, este primer desembolso fue posible gracias a una reciente colocación de deuda por $232.000 millones.
Mientras tanto, los intendentes —incluidos los de la oposición— siguen presionando para ampliar el margen de uso de los recursos, en un contexto donde la estrechez financiera obliga a priorizar gastos básicos y sostener servicios esenciales.
Un alivio parcial en medio de la crisis
Si bien el giro representa un respaldo importante para las administraciones locales, el debate por la autonomía en el manejo de los fondos y la necesidad de mayores recursos sigue abierto.
Fuente: DIB.