Los representantes de los distintos eslabones de la cadena cárnica coincidieron en que ya se llegó a un «punto de equilibrio» entre la oferta y la demanda. La última parte del traslado a precios a las carnicerías debería darse la próxima semana, con incrementos de hasta $1.500 por corte.

Por ese motivo, se mostró confiado de que durante los próximos días «la presión de compra va a disminuir«, debido a que «aunque la oferta sea escasa, si no hay oferente, el precio va a aflojar». Y comentó que «siempre cuando hay reconfiguración de precios, el mercado generalmente se sobregira«.
A su turno, el analista agropecuario Javier Preciado sostuvo que lo que se vio «en estos últimos tres años es que el precio de la carne sube de forma escalonada y generalmente el verano», y agregó que «estamos en el pico de la suba y el mes que viene ya se debería estabilizar hasta el nuevo salto«.
El incremento en los valores de la carne fue un elemento clave detrás de la fuerte suba de la inflación desde finales del año pasado, y que incluso obligó a varias consultoras a recalibrar sus excpectativas para el primer trimestre del año.
El problema estructural
De todas maneras, Urcia afirmó que «en el fondo» sí existe un problema estructural en la suba de la carne: «Tenés que crecer en el stock, y para que el stock tenga que crecer tenés que tener escasez de oferta, que va a ser la tónica de los próximos dos años«.
Rafael llegó a una conclusión similar: «El campo retiene (la vaca), le mete más kilos, trata de apuntar a sus mercados y todo eso genera falta de oferta que, junto a una demanda del consumo sostenido, se traduce en este cambio de precios«.
Por ese motivo, afirmó que «venderle más toneladas a Estados Unidos y abrir nuevos mercados hoy es poco factible porque no se tiene la mercadería» y añadió que «tenemos un problema que hace 50, 60 años que el stock ganadero sigue siendo el mismo. Hemos aumentado en cantidad de habitantes, la duplicamos desde esa fecha hasta ahora, y se han ampliado mucho los mercados».
En este sentido, Urcia argumentó que «lo más probable es que las exportaciones que se integraban con China ahora se integren con Estados Unidos», pero no que ocurra un traslado carne del mercado interno al externo en el corto plazo.
Esa retirada de la oferta en el mercado interno comenzó a ocurrir, según su opinión, a partir de diciembre porque «faltaba que hubiera precios ganaderos para incentivar a que la gente apueste a la producción ganadera, que las inversiones de afuera del sector lleguen al sector ganadero, pero se necesitan 2 o 3 años para empezar a aumentar la oferta».
De todas maneras, para Preciado el factor externo sí causó incidencia sobre la retirada de oferta: «La expectativa es alta porque tenemos el tema de la cuota con Estados Unidos, a ver si la abren, y el tema de la cuota con Unión Europea que se ampliaría también. La carne vacuna es un producto premium en todo el mundo«.
Fuente: Ámbito